martes, 31 agosto 2004  (un abrazo muy fuerte, Tere)

 

Jorge García es ciclista profesional. Pero también es maestro y aragonés. Cursó sus estudios en la Escuela de Magisterio de Huesca.  Este invierno firmó su primer contrato con el grupo deportivo Café Baqué-Labarca 2. Y como de bien nacido es ser agradecido, Jorge ha respondido a la confianza de sus directores  ganando la etapa reina de la Vuelta a Valencia 2004. Al día siguiente de esa victoria tuvo que abandonar la carrera por una dolencia en una rodilla de la cual tuvo que ser intervenido quirúrgicamente. Ahora, recuperado de su lesión, se dispone a afrontar su participación en el Tour del Porvenir. Llevo diez años viendo correr a Jorge. Desde que era cadete. Y sé que ha cumplido un sueño.

Nuestros encuentros se limitan a pie de carretera; en Euskadi, Castilla y León, Zaragoza... Allí donde he estado a Jorge no le ha faltado una voz de ánimo ni a mí un gesto de agradecimiento.

Mucha suerte, txapeldun.

                                                                                                                                                                                                   

 

* * * * * * * * * * * * * * * * * *

 

Ayer comí de postre sandía. Siempre que como sandía echo de menos a mi abuelo. Algún día les contaré porque mi abuelo nos quería comprar a mis hermanos y a mí un campo de melones.


lunes, 30 agosto 2004

Todos deberíamos de leer. Pero además, en alguna ocasión, tendríamos que hacerlo en nuestra lengua. A LUECA llegó a mis manos porque me lo regaló Víctor Juan. No se lo pierdan. Les resultará entrañable.

"...Apretaba o peine sin compasión, dende a frente asta ra nuca sin lebantá-lo. Entremedio d'as pugas amás d'o pelo que m'arrancaba, esbellugaban piejos. Dispués, me restregaba bien con binagre pa matá-me os liendres, m'abarcaba bien peinada a mata de pelo con a mano, y con l'otra bienga à repeinar asta dejá-me o pelo retilante, y a cabeza liseta com'un melón. Entonces, se lebantaba as sayas, se sacaba a camilera, u beta que le sujetaba as medias debacho d'as rodillas, y me la enreligaba alredol d'a mata de pelo tan tirante y añudada, que amás de no poder golber a cabeza ta nengún lau, en o nazimiento d'o pelo d'a frente y os pulsos me se feban bombollas, y cuasi no podeba zerrar os güellos. Tía Inés me se miraba sastiecha de biéme tan curioseta, con a cabeza tan reluziente y bien peinada. Me se sacaba d'enzima d'un empujón y m'encomendaba:

     -No te despeines ni empuerques."

A LUECA (A istoria d'una mozeta d'o Semontano). Chuana Coscujuela, 1982


domingo, 29 agosto 2004

 

Hace mucho tiempo que no sé nada de Supermaño. Quizá se hayan vuelto a publicar sus historias y yo no me he enterado. Supermaño es un héroe aragonés que engendró Alberto Calvo y que descubrí una tarde en la Librería General de Zaragoza.

(aquí había una foto)

* * * * * * * * * * * *

Parece ser que se confirma que, a partir de hoy,  ya pueden quedarse averiados en cualquier arcén de nuestras carreteras sin el temor de tener que abandonar el vehículo a su suerte de manera indefinida. Tan solo nos queda por averiguar el porcentaje en que se incrementará el próximo año nuestra póliza del seguro por este motivo.


sábado, 28 agosto 2004

 

No hay nada como la disuasión. Disuadir es, básicamente, convencer a alguien de que no haga algo. Hay miles de formas para intentar disuadir. Los Estados Unidos, por ejemplo, lo hacen a base de misiles. Mal. Muy mal. A mí lo que realmente me disuade son carteles como este:

                                          

Si los señores Bush, Aznar y Blair hubiesen puesto carteles similares a las puertas de Irak que disuadieran de la posesión de armas de destrucción masiva, nos hubiésemos ahorrado mucho dinero y muchas vidas.

VOLVER