((Descarga de audio: Ameno)

A una madre ausente se le recuerda siempre con un cariño extraño. No está, pero está, sin embargo, en el corazón. A la madre que muere se le extraña, imagino yo, con un dolor agudo, angustioso por saberla ida para siempre, sin más consuelo que pensar que uno irá tras ella algún día. A la madre que vive pero lejos, se le extraña más bien con esperanza.

Ascen seguirá viva mientras Aitor sea capaz de recordarla.

Un abrazo, Burgui.